julio 16, 2006

Fluir de mi consciencia


Después de la tormenta, la calma... pero ¿qué es eso? ¿qué calma? todavia me duele poh... de acuerdo, el primer paso para el drogadicto es reconocer su enfermedad, está bien... la amo. Sí, lo reconosco, es así como una enfermedad que me está comiendo día a día, ¿cómo es posible que yo diga: "lamentablemente la amo"? ¿por qué esto no se me pasa? ya estoy hastiado de dar pena, ya no quiero que se me mire con ojos compasivos... lo terrible es que que soy yo quien da pie para eso... ¿porqué tenía que terminar en esto? se suponía que era para siempre... estoy cagado, ya no sé que hacer conmigo... ya ni siquiera tengo fuerzas para escribir... soy nada, no tengo nada, sólo me queda contentarme con esos recuerdos que me torturan o conformarme con sentir ese perfume a guagua que no para de ulular en todos los lugares donde yo voy...

Por ahora me quedo con este homenaje de como eres; para verte ya sin ningún tipo de verguenza, total... ya reconozco que estoy enfermo