diciembre 12, 2007

Aviso importante


Manuel Soto


Los teléfonos celulares ya no dan más. Ya no se pierden, ellos se escapan a donde nadie los ve, de hecho ya se están aburriendo por ser explotados. Dicen estar aburridos de que la gente no les de descanso, ya que las personas duermen y ellos tienen que estar despiertos en el velador toda la noche. Están cansados de no ser apagados nunca y que sus dueños los contesten siempre, incluso en una misa o un funeral. Agregan que ya basta de los excesos de minutos en el plan, de enviar tantos mensajes de texto, tanto bluetooth, o tantas bolsas de minutos. Supe también que si no mejoramos los hábitos, ellos harán paro nacional y dejarán de funcionar… como para las fechas importantes como navidad o año nuevo.

noviembre 22, 2007

Crimen


Manuel Soto


La recordaba por la última y única vez que se vieron, ya que no sólo se vieron. Se encontraron por casualidad en la Estación USACH… es fría, pero en esa fue. En el Metro nadie se podía mover, apenas respirar. Entre tanto brazo y hombro ella lo miró a los ojos:

-Me embarazaste Enrique.

Ningún sonido se escuchó.

-Pero no te preocupes, voy a abortar.

El joven sólo la miró.

-Ok- respondió él.

El tren frenó, la horda salió empujando, Andrea cayó, fue pisada, el muchacho fue a verla, su cabeza estaba más hinchada que antes y ya no respiraba.

noviembre 06, 2007

Final inevitable


Manuel Soto

No soporté más. Ella me dejó un día así nada más. Sólo me dijo que la relación no daba más y me pidió que me fuera de la casa. Me dejó solo, pero cómo es capaz de dejarme solo, yo sin ella no soy nada, yo la amo, no puedo soportar estar lejos de ella, yo la amo se lo juro, aún la amo.

Ella después de eso me dejó de hablar, de mirarme, de todo. Entiendo que se haya enojado un poco, se me pasó la mano y en un momento de arrebato le di un manotazo en la mejilla… pero es que ella me llevó a eso, de verdad: estábamos teniendo problemas, ella ya no me deseba, no quería siquiera que la tocara, más encima buscaba excusas para que peleáramos, me llevaba la contra en todo y un día de esos, andaba con toda las mañas y ya no supe cómo hacerla entender que no iba ayudarla a barrer la cocina… la mano se me fue. Pero ella fue la que me impulsó, de verdad, ella siempre estaba pensando cómo hacerme enojar, cómo cagarme el día.

En el 2004 nos habíamos ido a vivir juntos, su familia no estaba de acuerdo porque decían que yo era un picante que no tenía ni un peso, sin embargo no les importaba el que yo la amara más que a mí mismo, no les importaba que yo vivía, moría, daba mi vida por ella. Fuimos felices en un principio: ella en la casa, yo en lo mío. De repente a ella le daba por portarse mal, le daba por salir con las maracas que tiene por amigas, pero lo bueno es que en ese tiempo ella entendía cuando le explicaba por qué no le daba permiso para salir. Los problemas vinieron después, con toda esa basura televisiva de que ahora las mujeres tenían que mandar, con toda esa vaina de que ahora era una mujer la presidenta, y toda esa suerte de campaña televisiva que implicaba el que las mujeres son superiores como género respecto a los hombres.

Ella de verdad era insoportable, por todo hacía problemas, por ejemplo, la vez que le pegué fue por algo bien específico. Yo trabajo todo el día, de hecho ese día había llegado a las diez y media de la noche a la casa. Un amigo me fue a visitar y me acompañó a tomar onces, el punto es que después de comer, nos paramos y nos sentamos en los sillones para estar un poco más cómodos, dejando ahí lo que habíamos ocupados.

-Jorge- me increpó.
-¿Qué?
-¿Cómo que qué?
-Ya, lo hago al tiro, pero déjame descansar un poco.
-No, al tiro.
-Bueno- me paré, guardé la mantequilla, dejé la loza en el lavaplatos, y limpié las migas de pan de la mesa, luego me fui a sentar con Javier.

Al rato, cuando fui a dejar a mi amigo al paradero, me di cuenta de su cara de tres metros. Estaba barriendo la cocina, en silencio y yo sin saber por qué estaba enojada siendo que había hecho lo que ella quería.

-¿Qué te pasa?- le pregunté cordial.
-Nada.
-¿Cómo que nada? Dime que te pasa, ¿por qué estás enojada?
- Porque eres un imbécil.
La cara de pregunta de mi amigo fue idéntica a la mía cuando escuchamos esa respuesta, y se incrementó cuando vimos que me sacó a empujones de la casa y cerró la puerta de un portazo.

¿Se da cuenta? Todo era un problema estando con ella, de hecho muchas veces tuve que afirmar mi mano para no golpearla. Pero parecía que ella me empujara a aquello.

Para colmo un día llega y suelta de cuerpo me dice que me va a dejar, porque la relación no daba para más, porque no podíamos seguir así… porque ya no me amaba. Los valores y los sentimientos no son mutables, o nunca me amó o entonces el enojo la estaba haciendo creer cosas que no son.

-No- fue lo único que pude decirle.

Luego de eso fueron los rumores, ella tenía a otro, y sólo habían pasado dos semanas de que habíamos terminado, junto con los rumores fueron las bromas de mis amigos. Después una de las peores penas que me han tocado: el verla con él. No pude soportarlo. Fue en un bar donde estábamos con mis amigos y ella sin la menor vergüenza llegó con él, ¿Cómo podía hacer el que no veía esas cosas, si yo la amaba? Si yo la amo.

El resto es historia conocida, por todos. Al otro día de ese encuentro quise ir a verla, le llevaba un regalo, las flores que a ella le gustaban tanto. Abrí la puerta y fue horrible ver en su espalda cómo ella estaba desnuda, sobre él, tirando en el sofá que yo compré. Pensé que dios había sacado su mano desde el cielo por primera vez sólo para bofetearme… El problema que cuando me golpean yo no puedo, aunque quiera, poner la otra mejilla. Sin que me escucharan tomé el abre cartas que estaba encima del mueble, la jalé del pelo hacia atrás, le di una estocada certera al imbécil que me la había quitado, quien salió arrancando (con una herida en la guata). Entonces la vi, a ella, gritándome una cantidad y n calibre de insultos que no había escuchado nunca, con esa mirada que me hacía saber que me odiaba en lo más profundo, ahí estaba.

Nunca he sabido por qué no puedo aceptar que alguien me gane o por qué no podía aceptar que la Vale’ amara a otro que no fuera yo, pero puedo estar seguro que aún la amaba cuando sus ojos se cerraron, cuando su respiración, cuando mi mano sacó el cuchillo sin filo que había enterrado en su pecho por tercera vez. Por eso señor juez es que no me arrepiento… fue un acto de amor.

octubre 11, 2007

Mundos distintos


Manuel Soto

Sintieron que hacía mucho tiempo que no se veían. La playa había sido un lugar perfecto para encontrarse. Él la vio en la lejanía y creyó que el sol, el aire salino la falta de agua y los tres días sin comer hacían que su vista lo traicionase. Cuando ella estuvo a su lado, su nariz le entregó un panorama completo de quien y cómo era. Ella tenía el pelaje claro, en extremo, casi blanco, igual que él, sólo que más largo. Cuando ella se acercó de los nervios se le cayó el trasero. Su enfermedad había avanzado un poco en el último tiempo. Se miraron, agitaron las caderas, y comenzaron a caminar juntos. No pasó mucho tiempo para que comenzaran con los juegos propios de ellos: saltaron, corrieron, se mordieron, se tiraron a la arena. Cuando ya hubieron caminado mucho rato por la playa, él comenzó a tomar el rumbo que le correspondía y se acercó a la calle, ella lo miró con recelo, él se acercó a ella y besó su nuca, ella tomó confianza e intentó cruzar la calle, sin mirar que venía la 4x4 de la alcaldesa. Ella voló como seis metros hacia delante ante los incrédulos ojos de su enamorado, el problema es que la alcaldesa no frenó y pasó por encima de ella con tal de llegar a tiempo a su reunión, él corrió pero sólo alcanzó llegar para lamer sus vísceras y para estar dos días completos sin comer ni tomar agua sólo por velarla en el mismo lugar donde ella murió.

Al otro día del accidente, el titular de primera plana del diario local sería:

Alcaldesa reconoce problema de sobrepoblación canina.

“Hay que buscar los mecanismos porque esto no puede seguir así”

“De hecho ayer choqué una perrita y a pesar de los esfuerzos veterinarios no sobrevivió” declaró afectada la autoridad.

octubre 01, 2007

Primera impresión



A Eduardo Lagos.

Me habían pagado. Poco hacía desde que estaba trabajando, pero había conseguido una estabilidad confiable. Esa estabilidad que te la entrega el ser soltero y libre además de no tener hijos que te chupen todo lo que ganas.

Las mujeres por lo pronto me interesaban, pero todas a la vez, sólo una a los veintitrés años me parecería un crimen cuya denominación técnica es matricidio y de los cuales había visto varios.

El hecho es que estaba saliendo de ese bar donde me gusta ir ya que el hecho de ir es deleitarse con lo mejor del espectro femenino local. Las horas extras habían dado sus frutos y esa noche iba a ser larga, aquella noche iba a convertir me en el dueño de la ciudad: Podría, si quería, manejar con alcohol en la sangre, orinar en la calle, tocar la nalga de mi invitada con potestad, aún cuando me bofeteara y se fuera.

-Que se joda, hay mejores y esta noche son todas para mí- pensaba ilusamente.

Quise seguir con mi frenética y larga noche con un par de líneas. El barman me dio el dato de una botillería que estaba a dos cuadras, según él definitivamente era pura y blanca como una monja. No pensé nada y decidí ir a pie para aprovechar de orinar en la calle como ya se me había hecho una costumbre.

-Dos cuadras son dos cuadras- y partí.

Era temprano, ninguno de mis amigos postizos había llegado aún al bar. La noche estaba exquisita, como para ponerla pies arriba. Estaba tibia pero había una fresca brisa que acariciaba la cara. Los escalofríos que entregaba el orinar contra alguno de los locales que a esa hora estaban cerrados se sentía con una sensación diferente, algo me pasaba que estaba intranquilo, tal vez por eso me habían dado ganas de jalar. Todo estaba distinto, las hojas de los árboles se movían raras, los autos estaban raros, se movían zigzagueante… Tal vez así se ve mi 206 cuando manejo en noches cuando tengo el descaro de manejar con trago.

Entre todas estas luces que daban vueltas y vueltas a un ritmo vertiginoso la vi. No era bonita, sólo podemos destacar que tenía un cuerpo generoso. No sé, algo me producía, quien sabe qué, algo esas vainas que no sabemos explicar porque están en una glándula del cerebro que se llama inconsciente o algo así. De todos modos creo que definitivamente servía para desistir de ir a comprar el mote… o tal vez se animaba a ir conmigo. No creo que tuviera más de dieciséis años, pero la miré, sin vergüenza ¿por qué habría de tenerla? Tan inocente no era como para andar a las tres de la mañana por el barrio Independencia de Santiago sola y con ese escote.

-¿Tení’ hora?- preguntó ella con una cierta cara de pícara que yo interpreté como coquetería.

-Sí, espera.

Intenté sacar el teléfono celular y cuando volví a levantar la vista, ella me apuntaba con un revólver.

-Ya galán, tiene que soltarme todo: toda la plata, wueas de valor y el celular.

En ese momento me sentí entre desorientado e imbécil. Me estaban asaltando, en mi ciudad, una mujer y encima una mujer menor de edad. Intenté controlar la situación valiéndome de los años que me aventajaban.

-O… Oye pero tranquila, mejor baja eso y conversemos.

-¡¡¡Cállate mierda y entrega toa’ la wuea!!!

Su determinación era inquebrantable, estaba con las dos piernas separadas a la altura de los hombros y me apuntaba con los brazos firmes, mantenía la distancia de cinco metros, me intenté acercar

-¡¡No te movai’ wueón o te dejo como colaor!!

-Pero para.

-Nada de “para” aquí, me entregai’ todo o te comí un plomo.

-Es que no te entrego nada

-¿Sí?

-Sí poh- me lancé sobre ella para quitarle el arma, pensando que ella no tendría la valentía de tirar del gatillo.

El disparo se escuchó a cuatro cuadras a la redonda, tres autos pasaron, dos de ellos se dieron cuenta de lo que pasó, sólo uno se detuvo para ayudarme: el que pasó cinco minutos después. En cuanto a ella, una vez que estuve en el suelo sollozando de miedo y dolor, se acercó riendo, sacó mi billetera, me pateó la cara, me escupió y se fue.

La herida parece ser grave, puedo ver la cara de desesperanza del doctor que le da la noticia a mi madre, ella llora sin consuelo…

Momento…

Yo estaba acostado en la camilla dentro de la otra sala…

(Manuel Soto)

agosto 21, 2007

Comentarios para la publicación anterior AQUÍ

Tal vez mucha gente ha tratado de dejar su comentario en la publicación anterior pero no ha podido. Bueno, esta publicación es para que todas las impresiones acerca del cuento (el primero que publico) sean vistas.

Las razones de las dificultades son variadas, pero básicamente tienen que ver con mantenimiento, el problema es que están en inglés, y yo para los idiomas soy horrible, sino pregúntenle a mi profesor de Análisis de Textos Latinos (Latín II).

Eso.

Saludos y gracias a los que leyeron el cuento.

agosto 14, 2007

Des-engaño



Manuel Soto.

Mientras perfumo mi cuerpo, para ti, evoco tu piel... perfecta, como tú: blanca, suave, con ese aroma que no es este olor entre dulce y agrio que pongo en mi piel para que te tientes a tocarla sino que es un olor que es tuyo; olor corporal, PH, y una infinidad de burradas para intentar denominar lo que es tu olor, vestigio de tu vida: de tus penas y alegrías, de tus placeres y tus dolores, inclusive de tus conocimientos e intuiciones, o sea, el olor de tu aura.

Tocas el timbre y te abre la puerta una sonrisa perfecta. La responde una sonrisa superior a todas: la tuya. Al entrar al departamento te deslumbras con lo hermosa que, según tú, me veo hoy.

-Como siempre, nada nuevo, me sorprenderé el día que te veas fea- me dices.

Nos sentamos en el sofá y comienzas a hablar de tonteras: de lo que te demoró el poder salir de tu casa por todo lo que tenías que hacer hoy, del tráfico del demonio que no te dejaba avanzar ya que la ciudad se hace cada vez más chica para tu Mercedes y para el parque automotriz que aumenta día a día, y muchas otras cosas que intentan esconder el que hayas llegado 40 minutos atrasado, que siendo sinceros, es lo que normalmente te atrasas. De pronto me preguntas cuáles son las fotos que te dije ayer en la noche que veríamos hoy... anoche... cuando nos encontramos para conversar un rato y terminé besándote, sin culpa, no porque no tenga valoración por quien está a mi lado o porque no siente nada para con él, sino porque tú eres único; porque se me descontrola el cuerpo cuando me hablas con esos labios perfectamente cuidados desde siempre, porque se me eriza la piel si me abrazas, sencillamente porque eres irresistible y de todas maneras no puedo dejar de imaginarte en mis más hondos deseos, porque en mis pensamientos sentía desde hace mucho que me besabas y me tocabas, porque como antes te dije, eres irresistible, nada más.

No saliste de mi cabeza desde aquella vez que me trajiste en tu auto y no nos veíamos en persona hace mucho tiempo, eso me parece mucho más grave que el hecho mismo de haberte besado, ya que en mi mente lo hacía constantemente. Por eso te besé, sin culpa, porque el besarte con deseo, como lo hice, sólo era la consecuencia de una fuerza magnánima que estaba dentro mío y que obviamente ya no había logrado controlar.

-¿Y las fotos?- me vuelves a preguntar.
-Las fotos que verás son de desnudo artístico y serán las que capture ahora de nosotros esta cámara.

Tu impresión incrementa cuando te muestro la cámara digital que tú mismo elegiste alguna vez. Me levanto del sofá y con mis piernas abiertas me siento sobre ti, te tomo de las mejillas y te beso, con el mismo o más deseo de la noche anterior, desabotono tu camisa. Tomas la cámara que tuve que dejar sobre el sofá para poder dedicarme a tus botones y comienzas a sacar fotos (para esto y otras cosas no te tirita la mano). Tomas fotos de todo: del perfil de mi rostro cuando beso tu cuello, de mi cabello suelto cuando beso tu pecho, de mi cara y mi mano cuando beso tu pene; también me fotografías cuando te indico con mi índice que me sigas, cuando me subo a la cama para desnudarme para ti... empezando por la polera, luego los pescadores, me pides que me detenga un momento para captarme con esa lencería que no conocías, poso para ti, no aguantas, dejas la cámara sobre la cama y te echas desnudo y frenético sobre mí para despojarme de la ropa interior, me besas con locura, tu respiración parece la de un toro, a duras penas logro reptar hasta donde está abandonada la cámara. Comienzo a captarte yo ahora mientras besas mi cadera blanca como el mármol, mi vientre bendito (según tú), el pliegue de mi codo y mi muñeca izquierda, no capturo de buena forma cuando besas justo en mi punto de fuga (mi nuca), no por no poder enfocar bien con los brazos extendidos arriba, como tú me enseñaste, sino porque la piel se me eriza de tal manera que me retuerzo entera y me entrego al desenfreno: te empujo desde tu pecho hacia atrás, programo la cámara en la opción de video y la dejo sobre el velador apuntando hacia donde me subo con mis piernas abiertas, tomo tu pene y lo hago entrar en mí, y allí sobre tu cuerpo danzo y jadeo con ansiedad, aquella que da el tiempo distanciados y la pasión febril contenida, ahora desatada, mas siempre intacta. Me estremezco una vez con la genialidad de la soltura de tu pelvis y siento que me voy a morir en ese instante tan corto pero perfecto, cuando creo que todo ha acabado y que no puede ser mejor, tus brazos fuertes me lanzan de espaldas a la cama y tu humanidad entera me hace sentir la fuerza que tiene la tierra al temblar, artísticamente demuestras que nadie puede superar tu perfección cuando te manejas asido de los trapecios.

Caemos rendidos luego de luengos minutos que parecieron sólo quince, apenas tengo fuerza para detener la grabación y cuando por fin podemos disponernos a ver todo el contenido de la cámara una música de película de terror me despierta.

-SMS Recibido/ Bandeja de entrada/ abriendo...: “Lo pensé mejor, a mí me pasó y me dolió mucho, no soy segundo plato: no voy”.

Me quedé dormida esperándote y plantada a diez minutos de la hora acordada para tu llegada ¡anoche prometiste llegar! En fin, anoche también quedó claro que nuestras diferencias siguen intactas, como la intensidad de nuestro deseo, aún así no te causó enojo el volvernos a ver, pero creo que esto confirma que somos distintos y esto (que yo pensaba nos mantenía unidos) terminó por separarnos como siempre dijiste. Bueno, nada que una noche de Whisky y cigarros no pueda solucionar.

Al tercer vaso me asalta a la memoria la certeza sobre el único lugar donde puedes estar ahora: el nuestro. Creo que aún puedo manejar.

En efecto ahí estás, con esa fortaleza injustificada de siempre, mirándome con esa actitud a la defensiva que me dolió en todo momento desde que nos separamos. Todo ocurre muy rápido, de forma mecánica, sin ese dolor que desgarraba antes: Te apunto con el revolver que tú mismo me regalaste y te disparo al corazón, todo en silencio, tú, yo, hasta el disparo.

Pena, para mí, que pensé que esta vez sí se podía, eso de unir nuevamente lo que nadie puede entender sólo tú y yo, bueno... ahora sólo yo, sin embargo tuvo que ser esta vez la que me diera a entender que desde ahora nada serio podría salir de un nosotros.

Fin.

agosto 13, 2007

"Reiniciar"


Bienvenido al mundo real.


De vuelta a clases y a la rutina. De a poco vuelvo a tomar mi ritmo habitual de vida.


Quiero hacer un apartado especial en algo que mucho no tendrán idea de lo que hablo, pero igual.


Este fin de semana me sentí como un bicho raro, resultó que fui a un dichoso baile al cual muchísima gente de Santa Cruz tiene en alta estima: "El baile de Marchigue". Con el respeto que los organizadores me merecen... Una mierda de baile. No tiene ninguna ciencia salvo aquello de encontrarse con gente que hace mucho uno no ve, eso es un fenómeno interesante. Por otra parte digno de destacarse el que casi la totalidad de la población joven de mi ciudad vaya para allá, a una hora en auto de Santa cruz para ver a quien se podría encontrar en cualquiera de los pub's o discoteque's de Santa Cruz. Me siento un bicho raro porque todo el mundo que fue conmigo la pasó genial y yo la pasé horrible, para que entiendan un poco más esto visitar: www.fotolog.com/lonxo_leche (publicación del 13/08/2007). El Alonso fue conmigo y la pasó genial... y yo no.


Reconozco que aparte de esto tuve una noche de mierda, pero mi escritura anterior lo he hecho mirando lo que vi, nada más, estoy siendo objetivo.


Una sola conclusión: Nunca más voy.


En fin, entremos en materia.


Quiero anunciar que en los próximos días por primera vez publicaré uno de mis cuentos. Cosa que soy muy reacio a hacer, por diferentes cosas. El cuento se llama "Des-engaño" y lo escribí en las vacaciones que recién han pasado.


Creo que no tengo mucho más que decir, me tengo que ir porque es tarde y mañana tengo clases.


Saludos.

julio 13, 2007


Segunda recitación y las cosas no mejoran mucho, me saqué un 5.0 ni siquiera con mi interpretación seudo orgásmica para la profesora y la risa de mis compañeros pude conseguir algo mejor, de todos modos no me lo alcancé a aprender, preocupado de su carpeta final que se entregaba el mismo día y que logré alcanzar un 3.4 siendo que, en estricto rigor, era un archivador que apenas cerraba con toda la cantidad de documentos y trabajos que contenía... eso. El archivador. Esa tontera fue el mismo en el que presenté el "portafolio" para el magistral ramo de Currículum y Planificación. Está maldito, he ahí la base del problema, voy a quemar esa wuea de archivador, esa va aser la solución a mi vida académica, jajajajajaja. no importa, total, me saqué un 6.8 en la segunda prueba integral, un 6.8, la mejor nota de mi carrera universitaria, y bueno, en la prueba Integral que debía podría haberme sacado un 1.3, pero me saqué un 5.0, al igual que en la recitación del poema que les presento, se me olvidó, me puse nervioso y no podía improvisar porque la profesora sabía el poema, no es como en Teatro que sólo uno sabe su texto. En fin, Neruda... aunque prefiero El libro de las preguntas tengo como placer culpable algunos de los Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada, y este es uno, me trae recuerdos... En fin, ahora fue sólo para recitarle algo de Neruda a mi profesora, no sirvió de mucho, pero igual. Aquí les va.
Poema 1
Pablo Neruda
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!

Cuerpo de mujer mía, persistiré en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

julio 09, 2007


Ayer, cuando estudiaba, no pude hacer caso omiso de una canción que me evocó un sentimiento en lo sumo profundo, no me importa que este blog con tanto tinte negro en su formato se haya tornado un poco rosa en su contenido y para el que así lo piense, que se joda porque esto va para la Maquita que ha estado un poco depre... ¡ánimo mi niña!


Bailarina de mi Mente


Estés donde estés
serás quien eres
porque vives y vuelas
aquí donde estoy
porque eres inmortal.


Sé que si me necesitas,
gritarás.
Y sé que si te necesito,
gritaré.
Y el tiempo no existirá nunca
porque nos esperaremos.


Tus labios rozarán siempre los míos
porque dirán mi nombre.


Y aunque a veces
las cosas no anden bien
tú en eso las conviertes
porque eres el bien.


Y a veces te ríes
cuando estoy solo
y bailas como ahora
porque tu cuerpo
es hecho como yo...
para ti.


Eres bella, eres única
y te amo
como sólo nosotros sabemos.

julio 06, 2007


En la Universidad creo que hay ramos que a uno le cuestan mucho, de repente por lo extraño, mejor dicho por lo "freak" (creo que este concepto encierra mejor el concepto donde quiero llegar), habré de publicar algo repecto a ellos más adelante. O simplemente porque no comparto la metodología de ciertos profesores. Es el caso de un ramo (el último y que me tiene pegado hasta el 12) Literatura Hispanoamericana y Chilena Contemporánea I. donde tengo que confesar que entiendo perfectamente la generación literaria llamada Superrealistadel '27 (principio del ramo) y las generaciones Neorrealistas e Irrealistas del '42 y '57 respectivamente. ¿Qué pasó entre medio? Sepa Moya, tendré que verlo en las vacaciones. de este "entre medio" es de donde saco el siguiente poema, de la Delmira Agustini (la más pasinal del trio del Eros) Me encanta, es exquisito, de hecho lo tuve que declamar en el ramo y aunque no lo crean me saqué un 4.5, jajajajaja. Bueno, esperemos que en la segunda delcamaciòn me vaya bien, hasta le bailo a la vieja leyendole el poema con tal de pasar el curso, jajajajaja. Nooo, un saludo para la profesora.


léanlo, está re-bueno.


Chaup.


Cuentas de Fuego
Delmira Agustini.
Cerrar la puerta cómplice con rumor de caricia,
deshojar hacia el mal el lirio de una veste...
-La seda es un pecado, el desnudo es celeste;
y es un cuerpo mullido, un diván de delicia.-
Abrir brazos...así todo ser es alado;
o una cálida lira dulcemente rendida
de canto y de silencio...más tarde, en el helado
más allá de un espejo, como un lago inclinado
ver la olímpica bestia que elabora la vida...


Amor rojo, amor mío;
sangre de mundos y rumor de cielos...
¡Tú me los des, Dios mío!

junio 07, 2007




Mucho tiempo sin andar por este lugar, ¡ufff! sólo decir que continuaré publicando, ojalá más seguido, ya que creo haberme reconciliado con ella, la musa, esta iditota que se manda sola y que no me dicta al oído lo que quiero realmete plasmar, aún cuando observe cosas totalmente opuestas a lo que ella pide, ahí está ella para hacer lo que quiere. A continuación un poema mío, no de ella (la musa) que espero les guste, ya que aún cuando nos reconciliamos, tampoco significa que le soltaré la rienda, jajajaja, ahora si no les gusta y prefieren que ella vuelva (por mis anteriores publicaciones), yo puedo hacer que vuelva, eso si, no se lo cuentan ¿si? no le quiero subir los humos.

Saludos, yo: Manuel.

Dormir los dos

Duermo, en tus brazos duermo
apoyo mi cabeza en tu pecho
y mi alma viaja a tu mundo
me rascas con tus yemas mi cabello
y tus dedos entran en mi mente...
en mis sueños...
en el almanaque de los momentos de risa.
Continúo mi viaje onírico y tú sólo me miras
tus brazos no se cansan y tu tampoco
me cuidas pero también te ríes
¿Desde dónde has venido a cuidarme el sueño?

Duermes, en mis brazos duermes
mi respiración la siente tu nuca
mi calor tu espalda
mis brazos tu cuello y cintura
y tú ya no estás conmigo, ni contigo...
ni aquí...
ni mucho menos ahora...
estás recuperándote para mañana
Mi respiración dice que estoy contigo toda la noche
te cuido pero también me cuidas
He llegado para abrazarte contra el frío.