septiembre 30, 2009

El Misionero.

Manuel Soto


Me tiene enfermo todo el mundo, quiero desaparecer de una vez de este lugar. Es que nadie de la gente que me rodea en este mundo, es que ninguno es digno del amor del Padre.

Humanos, tan inferiores y con el hermoso regalo de la Redención: violadores, asesinos, envidiosos, ladrones, mentirosos... todos tienen la capacidad de arrepentirse un segundo antes de su muerte. Me enferma ser humano, haber nacido de una humana anteriormente penetrada por un humano, ayudada por otra humana que me recibió como humano a este mundo lleno de otros humanos. Y están en todos lados: En mi casa, en mi barrio, en las calles, en la televisión... en mi trabajo. Ya me tienen hastiados los imbéciles que tengo que soportar en el trabajo, ninguno me logra entender, mi coeficiente es mucho más alto que el de ellos. Me molesta porque son los más humano entre los humanos. Merecen morir... al fin ocuparé la pistola que le compré a precio huevo a ese humano que estaba angustiado por un poco de droga. Sé que ellos no estarán bajo el alero del padre misericordioso porque ellos no han recibido a Dios en su corazón, a ellos el padre no se les ha presentado con su nombre y les ha hablado directamente; como a mí, que me salvó la vida. Por eso no merecen vivir.

Por suerte, el guardia de la empresa no me vio entrar, siempre me revisa con el detector de metales al entrar, no sé qué tiene contra mí, pero hoy no le pedí permiso para entrar, así puedo recorrer este largo pasillo sin problemas, porque ya sé donde están las cámaras, así puedo deslizarme sigiloso, invisible, como un gato negro. Así nadie me ve pasar entre los diferentes despachos, hasta llegar a Ventas, donde sólo una puerta me separa de mi misión, de la misión que nadie comprende, de la misión que no me permite dejarle ni un segundo para que se puedan arrepentir... ¡¡¡Al suelo grandísimos conchadesumadres que hoy tendrán el honor de que los mate!!!

septiembre 03, 2009

Mis amigos querIDOS

Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren
"Contigo" Joaquín Sabina





Para el peor de Chile y la Arpía Betada


Esteeeeeee…

Siento tu presencia maligna en este puerto lleno de luces, siento tus inmundo pies pisando estas calles llenas de viento y colores, te siento cerca de ese lugar… y vas allá entre sus piernas, a la de esa arpía, y dejas mis cervezas por ella, y dejas la vida por ella y yo me rio y lo comprendo, los comprendo, la comprendo. De hecho me gusta que así sea.

¡Están juntos, los muy cochinos están juntos! Con una vasta historia detrás de cada uno, llegan a besarse, mirarse, conocerse y entenderse. Están juntos y yo estoy feliz por eso.