noviembre 14, 2006

Sólo para mimarte

"Sabes? En realidad no tengo bien claro qué es lo que quiero plasmar en estas líneas, pero no importa, aunque sólo sean palabras sin sentido (o divagaciones, suena más lindo) son palabras importantes, son palabras para ti. [...] para mi niño de ojos transparentes y de sonrisa cálida[...]"

Fragmento de una nota que una vez encontré en mi cama.



Tu nacimiento

Hágase la luz. Y de la nada apareciste.
No sé si tu voz ya habrá cantado
o le habrá susurrado a algún poeta en el oído,
pero a mí me abrazas la espalda y lo haces;
no sé si de algún estornudo tuyo saleron las estrellas
o si de algún bostezo los ríos,
pero a mí me besas y el cuerpo se me escapa;
no sé si dejarás de dar brincos por ahí
para que no florescan en primavera tu jardín
o mis árboles frutales,
pero a mí me acaricias y mi piel se electrifica;
no sé si no sé mucho
o no sé si no sabes mucho,
pero yo te quiero.

Lázaro: ¡levántate! y de un tirón de mi mano
me sacaste a respirar a la superficie,
y vi la luz susurrando en mi oído.
De una costilla tuya salí
y fui llamado "varón" por venir de la varona
aunque si hubiese podido elegir...
tus costillas son dulces,
como tus ojos que me amenazan...
me hubiere quedado durmiendo en tus costillas.
Hermosa entre las hadas me has hecho pagano
has hecho que me empache con el paraíso
y has hecho que elija dormir en tu pecho,
con hambre y, como tu dices, por mucho tiempo.