mayo 31, 2008

El juego


Cordelia y Manuel Soto




Me encantan tus labios, y también los de ella… Ella es muy sensual, tú también… Siempre pensé ser muy feliz contigo, y no es que no lo sea… sólo que cuando ella llegó las cosas fueron más divertidas… Ella tiene cosas que no sabría explicarte, pero que me gustan, a ti te amo, no hay duda, y esas cosas de las que te hablo no tienen nada que ver con el amor sino con la pasión desenfrenada y la contemplación de la belleza.

Ella es hermosa, como tú, pero a ti te amo. Me encanta este juego que entre los tres hemos construido, y creo que me gusta tanto porque fuiste tú quien la eligió, tal como a mí me gustan. Se parece a ti en algunas cosas, pero en la cama son como el día y la noche… por eso me gusta tenerlas a las dos.

mayo 16, 2008

Aquella noche


Manuel Soto


No puedo dejar de pensar en lo hermosa que eres. De hecho no puedo creer en lo que pasó… o en lo que no pasó. Tan hermosa, tan misteriosa, tan oscura, tan impredecible… pero tan frágil. Tuve la sensación de que aquella noche pude penetrar en una parte de ti que nadie podrá, tal vez estoy siendo muy ególatra, sin embargo creo firmemente que algo especial apareció en esa cama.

-“Espero que nadie lo sepa”- me dijiste.

- Bueno- te respondí babeando.

Espero que disculpes lo poco, me hubiera gustado haber sido un poco más pulcro en mis movimientos, pero fuiste tú quien no dejó que yo actuara con libertad, aunque no te niego que eso me excitaba más. Sí… creo que debí haber tenido un poco más de tino al darte aquella estocada con la que dejaste de respirar… hubiera sido un momento realmente bello. Bello, como tú cuando tu corazón no latía, como tú cuando te reías, como tú… ¿por qué te hice ese daño? No puedo decir que me arrepiento, mentiría, me gustó, aún cuando las cosas no fueron perfectas, como deberían haber sido. Sin embargo ante la pregunta que me hiciste antes de expirar… Ni cinco metros de tierra cambiarán que seas la más increíblemente hermosa mujer que yo haya visto.